Un lugar lleno de encanto, pero también de contradicciones y conflictos: Kashmir es uno de los estados que conforman la India, con una antigua tradición cultural y espiritual. Este mundo fascinó a Silvia Furmanovich, diseñadora brasileña que ofrece una interpretación original de la artesanía de alta gama. Un viaje por los valles y montañas de esta parte de la India, en parte disputada con Pakistán, inspiró a la diseñadora a concebir la refinada colección Cachemira.

El paisaje, la arquitectura y los templos son las fuentes de inspiración que, combinadas con técnicas tradicionales de joyería, se trasladan a anillos, pendientes, collares, colgantes, carteras e incluso artículos para el hogar. La extensa colección consta de aproximadamente cien piezas. Los paisajes naturales de la región, a los pies del Himalaya, están representados por motivos clásicos de cachemira, flores de loto y hojas lobuladas, con la contribución de los maestros artesanos del papel maché de la región, un material elevado a la categoría de joya. La joyería fue creada por artesanos expertos en pintura tradicional a mano, aplicada a engastes y materiales preciosos.

Uno de los sellos distintivos de Silvia Furmanovich es el uso de técnicas de incrustación. En esta colección, la diseñadora utiliza por primera vez incrustaciones de abulón, añadiendo tonos iridiscentes a las superficies de madera. Además, se utilizó crin de caballo como tejido, con diseños bordados que imitan los motivos florales y geométricos de los chales tradicionales de Cachemira. La joyería también utiliza nuez de tagua tallada a mano, considerada similar al marfil vegetal.



