Color, piedras preciosas, pero también conchas. Una serie de joyas de Guita M, marca neoyorquina que destaca por su capacidad para romper moldes, pero sin abandonar el placer del lujo imaginativo, están dedicadas a la temática marina. Pendientes muy especiales. Como aquellos con estrellas de mar fosilizadas con cabujón de esmeraldas de color verde intenso y esmeralda en forma de corazón sobre oro amarillo de 18k. O aquellos con estrellas de mar de jade negro, ópalos de fuego de color rojo intenso y diamantes blancos sobre oro rosa. Joyas que no son fáciles de hacer y, antes, de concebir.

Quizás la historia pirotécnica de la diseñadora, Guita Mortinger, haya alimentado la capacidad creativa. La diseñadora fundó su marca de joyería Guita M en 2007, en Nueva York, tras una carrera como abogada, presidenta de una marca de moda masculina o de la empresa de cosmética orgánica Oloff Beauty, cuando aún llevaba el apellido de su primer marido, Dovas. Luego se volvió a casar con el financiero Christian Mortinger y decidió cambiar su vida. Pero también hay que decirle que nació en Irán, de donde huyó con su familia tras la revolución de los ayatolás. En definitiva, una vida aventurera.

Quizá por eso también no ha renunciado a viajar, desde Egipto hasta la India, para encontrar piedras y elementos que utilizar en sus colecciones, como miniaturas sobre conchas o escarabajos, pero incluso manos para transformar en colgantes. Sus joyas, sin embargo, están todas hechas en Nueva York.






