Lydia Courteille es una de las creadoras más imaginativas y refinadas. En su boutique parisina, la diseñadora ofrece joyas únicas y elaboradas, a menudo con un toque de ironía. Pero Lydia Courteille es también una viajera incontenible, curiosa por las culturas, los paisajes, las historias, los mitos, los cuentos de hadas y el folclore de todo el mundo. De hecho, son precisamente los largos viajes a través de las fronteras entre Oriente y Occidente los que inspiran sus colecciones. La historia y las creaciones de Lydia Courteille son ahora objeto de una nueva biografía escrita por la experta gemóloga Juliet Weir-de la Rochefoucauld, que también incluye recuerdos de viajes, con imágenes tomadas por la diseñadora.

No es casualidad que el libro se titula La odisea del joyero (Acc Art Books, 224 páginas, 56 euros), precisamente para subrayar el camino aventurero del descubridor de historias que contar, pero también de personajes, como la emperatriz francesa María Antonieta, a las que el diseñador ha dedicado una colección, o de pasiones, como en las joyas dedicadas al tema de la seducción.



