Un anillo de plata, muy sencillo, con una cruz grabada y listo. Es el anillo que usó el Papa Francisco durante su visita a Brasil. Por tanto, nada del anillo piscatorio, que tradicionalmente los Papas llevan en el dedo anular derecho y que representa el signo visible de su autoridad. El anillo del Papa Francisco, en cambio, no es nada nuevo. Se trata de una joya de carácter simbólico, que el Pontífice ya poseía antes de su ascenso al trono de San Pedro. Una prueba más de su mensaje mediático: no es la riqueza lo que cuenta, sino la fe.


