Tercera versión de la Colección Grand Seiko Heritage.
La Colección Grand Seiko Heritage regresa con una nueva imagen, presentando una tercera variante con esfera azul, anteriormente exclusiva del mercado japonés y ahora disponible a nivel mundial. Precisión y durabilidad son la esencia de un reloj Grand Seiko ideal: el calibre 9F fue diseñado para trasladar estas cualidades a un reloj de cuarzo, estableciendo nuevos estándares de rendimiento. Mientras que la mayoría de los movimientos de cuarzo del mundo se ensamblan automáticamente, el calibre 9F es ensamblado completamente a mano por los maestros artesanos del Estudio de Relojería Shinshu.

El calibre 9F62, que impulsa esta nueva referencia, encarna las características distintivas del movimiento de cuarzo Grand Seiko: el mecanismo de cambio de fecha instantáneo actualiza la fecha al instante, el mecanismo de ajuste automático Backlash garantiza que la aguja de los segundos se detenga con precisión en el índice sin sacudidas ni vibraciones, el control de doble pulso permite agujas más anchas y pesadas, y la construcción sellada preserva la lubricación interna, evitando la entrada de polvo durante el cambio de batería.
En cuanto a precisión, este calibre presume de una extraordinaria exactitud de ±10 segundos al año, gracias a los osciladores de cuarzo de manufactura propia y al circuito integrado de bajo consumo con control de temperatura, que compensa las variaciones térmicas para garantizar la máxima estabilidad.

La caja de acero cepillado le confiere un aire deportivo y se ve realzada por el bisel y los bordes pulidos a espejo, elaborados con la técnica Zaratsu para un pulido impecable y sin distorsiones. El reloj se completa con un brazalete de acero de tres eslabones, totalmente cepillado con laterales pulidos, asegurado con un cierre desplegable triple.
La esfera, con un patrón de rayos de sol, luce ahora un azul profundo con sutiles reflejos púrpura. Los índices facetados, con dos acabados distintos, capturan la luz desde todos los ángulos y garantizan una legibilidad óptima sobre el fondo azul. El mismo principio óptico se aplica a las agujas, cuyos laterales están pulidos y cuyas superficies superiores presentan un acabado satinado, creando un contraste perfecto con la esfera.
