Lorraine Schwartz diseña joyas adaptadas a las curvas que se ven en las muñecas, los brazos y el escote de las celebridades con curvas. Una de ellas es la socialité Kim Kardashian, que para su tercera boda celebrada en Florencia en el Forte Belvedere con el rapero y productor discográfico estadounidense Kanye West, lució las joyas del diseñador neoyorquino. Por otro lado, Lorraine es una gran amiga suya e incluso hizo el anillo de compromiso que le regaló Kayne en octubre, con motivo de una propuesta de matrimonio muy romántica. Nada extraño en la superficie. Pero no: el anillo de compromiso de su anterior marido, Kris Humphries, también estaba firmado por Schwartz. Evidentemente, Kim no es supersticiosa.


