Graff presenta la colección Tilda’s Bow con una nueva campaña. La colección se inspira en el vínculo de Laurence Graff con su sobrina, símbolo de la perfección de los lazos familiares que lideran una de las grandes casas de alta joyería. El motivo estético es el del lazo, protagonista de las joyas de Graff desde hace más de medio siglo. Los diseñadores de la marca londinense han reinventado el lazo de forma moderna, sobre todo con la idea de fijar el momento preciso en el que se anuda una cinta de seda. La preciosa elaboración y el delicado diseño de las joyas sugieren un lujo que no olvida las buenas maneras.

Las joyas están realizadas en oro blanco (aunque algunas piezas también están disponibles en oro amarillo) con diamantes. El diseño transmite la idea de movimiento, fluidez y ligereza. Los diamantes se utilizan a través de pavé, con talla redonda, pero también en la forma cuadrada de la esmeralda, engastada por los maestros artesanos de Graff.
Todos conocemos la forma de un arco y esto nos presentó un desafío único. Al diseñar Tilda’s Bow, nos dimos cuenta de que la silueta debía ser distintiva y al mismo tiempo reflejar el estilo único de Graff. El proceso comenzó con un intrincado boceto, que comunicaba el ritmo de la pieza, y luego cada diamante fue cuidadosamente elegido para acentuar el diseño. Dentro del taller, inicialmente se utilizaba arcilla para esculpir y modelábamos cada pieza en 3D y, de esta manera, podíamos explotar el movimiento y captar hasta el más mínimo detalle. Aunque es un proceso complejo y que requiere mucho tiempo, varios de los diamantes dentro del arco están parcialmente ocultos a la vista, pero esto agrega sombras y profundidad y le da a cada diseño una vida preciosa.
Anne-Eva Geoffroy, directora de diseño de Graff

La colección incluye anillos, pendientes, pulseras, collares y colgantes, broches y relojes. Para el lanzamiento, Graff eligió utilizar a la modelo holandesa Rianne Van Rompaey, coordinada por la ex directora de Vogue París Emmanuelle Alt y fotografiada por Mikael Jansson en la legendaria Villa La Vigie en la Riviera francesa, Francia.




