¿Cómo elegir el diamante para una joya? Aquí hay 9 consejos útiles para evitar malas sorpresas.
Como regalo, para su propio placer o como inversión: comprar una joya con uno o más diamantes a menudo se considera una opción segura. Pero hay que tener cuidado: además de identificar el tipo de joya que se quiere conseguir, en la mayoría de los casos se trata de un anillo, hay que evitar los errores más habituales. Así que aquí van 9 consejos para evitar errores a la hora de elegir una joya de diamantes.

1 Elija un minorista con buena reputación
Es mucho más difícil que un joyero conocido se sienta tentado a ofrecer un diamante de mala calidad o que no coincida con la descripción del que se ofrece a la venta. La reputación de un joyero es muy similar a la de un banco: nadie abriría una cuenta si sospechara que está realizando una operación de riesgo. La buena reputación de un joyero ciertamente no es una garantía absoluta, pero es un buen comienzo. Aquí presentamos algunos aspectos que aumentan la confiabilidad de un joyero:
- Calidad de los materiales: Uso de oro puro y piedras preciosas auténticas certificadas por organizaciones reconocidas.
- Honestidad y transparencia: Precios justos, claros y explicados sin engaños.
- Profesionalismo: Habilidad para crear o reparar joyas con cuidado y precisión.
- Veracidad de la documentación: Presentación de certificados de autenticidad para diamantes y gemas.
- Atención al cliente: Capacidad para brindar un buen asesoramiento y tratar a todos con amabilidad y respeto.
- Historial y opiniones: Años de experiencia y buenas referencias de otros clientes.

2 Compruebe que 4C
La claridad, el corte, el color y el peso (quilate) son los primeros atributos que determinan el valor de un diamante (ver también aquí). Antes de comprar un diamante, aprende estas nociones fundamentales que determinan el valor de la piedra. Y tenga en cuenta que los diamantes clasificados en el color D son los mejores, pero también cuestan mucho más que los de la categoría G. Sin embargo, pocos, cuando use un anillo, podrán reconocer la diferencia. Repasemos qué indican las 4 C de los diamantes:
- Quilate (Peso): Indica el peso de la piedra. Un quilate equivale a 0,2 gramos. Los diamantes más grandes son más raros y caros.
- Color: Mide la ausencia de color en el diamante. Se utiliza una escala de D (completamente incoloro y muy raro) a Z (amarillo o marrón). Cuanto más blanca sea la piedra, mayor será su precio.
- Claridad: Cuenta las pequeñas marcas o imperfecciones internas o externas de la piedra. Cuantas menos imperfecciones, mejor refleja la luz. Una alta claridad hace que el diamante sea muy valioso.
- Corte: Muestra cómo se talló y pulió la piedra. Un buen corte hace que el diamante brille mucho más. Juega un papel fundamental en la belleza final de la gema.

3 Solicite una certificación
Naturalmente, todas las características del diamante deben ser certificadas por un organismo imparcial. Para los diamantes, una certificación conocida y considerada confiable internacionalmente es la del Gia, el instituto gemológico estadounidense. Pero también existen otros, como los del High Council of Diamonds (Hrd, Hoge Raad voor Diamant), o el certificado del International Gemological Institute (Igi), etc. En resumen: no compre un diamante sin certificado. Sin embargo, tenga en cuenta que los diamantes muy pequeños y livianos a menudo no se venden con un certificado. Otro problema que no debe subestimarse es el riesgo de que el certificado sea falso. Esto también sucede, pero afortunadamente no es frecuente. Sin embargo, muchos diamantes, incluso los pequeños, están marcados con un código láser invisible (a simple vista): un aspecto que puedes verificar. Aquí se presentan algunos de los datos que se reportan en las certificaciones de diamantes:
- Medidas geométricas precisas en milímetros (diámetro y altura).
- Número de certificado: Un código único, generalmente grabado con láser en el cinturón del diamante para facilitar su identificación.
- Fluorescencia: La reacción del diamante a la luz ultravioleta (UV).
- Simetría y acabado: Detalles sobre cómo se refleja la luz dentro de la gema.

4 El corte
Es un error pensar que el color y la pureza son lo principal. Otra característica importante, capaz de influir en el costo de una piedra, es el tipo de corte. Es quizás el aspecto más difícil de evaluar si no eres un experto. Pero, por ejemplo, un diamante con un corte demasiado profundo hará que la superficie principal de la piedra sea más pequeña en relación con el peso. El resultado es que brillará menos. Un diamante bien cortado también será más fácil de revender en el futuro y producirá una luz reflejada más intensa. Además, el tipo de talla también influye en la percepción del color del diamante. La calidad del tallado de un diamante es importante, pero elegir la forma adecuada para tu joya es igualmente crucial. El tallado más famoso y luminoso es el brillante redondo, que tiene 57 o 58 facetas. Todos los demás estilos se denominan tallas de fantasía. Estos son los principales tallados de diamantes (aunque también existen otros menos comunes, como el trillón o el Asscher):
- Brillante redondo: El tallado clásico para un anillo solitario; ofrece la ventaja de brindar el máximo brillo.
- Princesa: Tiene forma cuadrada o rectangular con esquinas afiladas; muy brillante.
- Esmeralda: Llamado así porque se usa ampliamente para las esmeraldas. Tiene forma octogonal con escalones anchos.
- Óvalo: Tiene una línea alargada, combinando el brillo del tallado redondo.
- Pera o lágrima: Combina la forma redonda con una punta; alarga la mano. Puede ser más o menos alargado.
- Marquesa o Navette: Este corte, con forma de barco y dos garras, hace que la piedra parezca más grande.
- Cojín: Un corte antiguo con esquinas redondeadas y grandes facetas.
- Corazón: Un símbolo romántico basado en la forma redonda.

5 ¿Solo o con otros?
¿Es mejor comprar un diamante montado en una joya, o una sola piedra para guardar en el banco? Quizá lo correcto no sea ni lo uno ni lo otro. Hay una tercera solución: comprar un solo diamante, ya cortado, para observar bien sus proporciones, y luego montarlo en una joya. De esta forma se tiene la garantía de que hasta la parte no visible de la joya se corta bien, y además se puede llevar puesta la joya. Precaución: engastar un diamante en una joya requiere la habilidad de un maestro orfebre (engastador), quien utiliza herramientas de precisión para fijar la piedra al metal sin dañarla. Nunca se utiliza pegamento; la gema se sujeta mediante técnicas mecánicas. Por lo tanto, es fundamental consultar con un orfebre experimentado.

6 Incoloro o elegante?
Durante años, los precios de los diamantes de colores han ido en aumento. Pero elegir un diamante de color es más difícil, aunque ayuda una certificación que especifique el tipo y el grado de color. En general, cuanto más vibrante sea el color, mayor será el precio. Pero prepárese para escribir un cheque con muchos ceros. Por otro lado, la compra de una joya con un diamante de colores brillantes (el amarillo es el más común) podría ser un buen negocio en perspectiva, dado que el valor de estas piedras es muy demandado. Aquí está la escala de color de los diamantes (de la D a la Z):
- D – F (Incoloros): Los más raros, valiosos y caros. Poseen una blancura excepcional.
- G – J (Casi incoloros): A simple vista, parecen blancos, especialmente después de engastarlos. Ofrecen una excelente relación calidad-precio.
- K – Z (Ligeramente amarillos o marrones): Presentan un tono cada vez más evidente a medida que aumenta la letra.
Diamantes fancy color (colores fantasía)
- Los diamantes que superan el grado Z o que exhiben tonalidades naturales intensas distintas del blanco se denominan diamantes de colores fantasía y son extremadamente raros y valiosos.
- Los colores más conocidos son el amarillo, el rosa, el azul, el verde y el muy raro rojo.
- El color proviene de trazas de elementos químicos internos (como nitrógeno o boro) o de alteraciones en la red cristalina.

7 Mejor una luz neutral
Un consejo: cuando vayas a la joyería te mostrarán las joyas iluminadas por pequeños focos que enfocan la luz sobre las joyas. Están hechos para potenciar los reflejos de los diamantes, que brillan más. Sin embargo, pida observar el diamante con una luz neutra, como sucede en situaciones normales de la vida. Te harás una idea de lo brillante que puede ser la piedra que quieres comprar. Moviendo ligeramente la joya a la luz, se puede comprobar la capacidad reflectante de la piedra: un buen indicio para evaluar su pureza y talla correcta.

8 Tener una idea diferente
Incluso si el diamante que se le ofrece se ve fantástico, pase unos minutos en otros dos o tres joyeros: comparar joyas y precios siempre es lo correcto. Por supuesto, debe tener en cuenta la calidad del diamante y su peso. Por cierto, aquí hay otro consejo: elija diamantes que tengan un peso «extraño». Por ejemplo, un diamante de 0.49 quilates costará mucho menos que un diamante de 0.51 quilates, incluso si es prácticamente indistinguible. El precio varía mucho si excede 1 quilate. En resumen, un diamante de 1 quilate cuesta mucho más del doble que una piedra de 0,50 quilates de la misma calidad, debido a que las piedras más grandes son más raras. Los precios aumentan significativamente para los diamantes redondos (como 0,50 ct, 1,00 ct o 2,00 ct). Una piedra justo por debajo del límite (como 0,94 ct o 1,95 ct) cuesta menos que una de 1,00 ct o 2,00 ct, incluso si parecen prácticamente idénticas.

9 Solicite una garantía
Muchos joyeros ofrecen una garantía sobre la piedra que está comprando. No te avergüences de pedirlo: concédelo también es un gran anuncio para los mismos joyeros. Además del certificado del instituto gemológico, el joyero puede expedir un documento de compra que describa el metal utilizado (por ejemplo, si es oro de 14 o 18 quilates), el peso, el tipo de piedra y sus características básicas. Este documento sirve como recibo y como garantía legal de las características de la joya adquirida.

