Hay joyas que desgarran un wow, hay piedras que piden a gritos los registros, hay subastas que viven de los medios de comunicación, así como el dinero cambia de manos. Otras ventas, como la organizada por Christie’s el 1 de junio en París, están involucrando a los verdaderos conocedores. No hay diamantes que gritar, pero piezas de calidad. Como Coquillage, pendientes de conchas de 1935 par Suzanne Belperron, que son merecidamente en la portada del catálogo de la subasta. Cada carcasa está hecha con un cuajado de diamantes, y una línea de negro esmalte. La estimación oscila entre 40.000 y 60.000 euros. Por el mismo diseñador mítica se propone un collar de rubíes: se compone de dos líneas de las esferas de rubí, con un cierre que consta de dos rubíes cabujón en un círculo de diamantes. Está fechada alrededor de 1960 y se encuentra a 59 centímetros de largo, montado en oro blanco de 18K y platino. El collar tiene un valor de 15:00 a 20.000 euros. Pero, además de las firmas tradicionales, como los pendientes de esmeraldas Cartier, también puede obtener la pulsera con un diseño futurista Ulla + Martin Kaufman, o el manguito hermético por Sophia Vari llamado Eros. Federico Graglia






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